El Valencia Basket estrenará este viernes oficialmente el Roig Arena, su nueva casa, y lo hará con un partido de la segunda jornada de la Euroliga ante el Virtus Bolonia (20.30 horas) al que busca derrotar para sumar su segundo triunfo en la competición y redondear la apertura del recinto.
Tras casi cuarenta años en la Fonteta, el Valencia se ha mudado este verano a este edificio multiusos que ha impulsado su máximo accionista Juan Roig.
Se trata de un proyecto global de 400 millones de euros, a cuyo edificio principal, levantado en una parcela municipal, se han dedicado 365 millones.
Su aforo de 15.600 espectadores para baloncesto, que crece hasta 20.000 para conciertos, ha permitido al Valencia crecer en abonados. El club arranca la temporada con más de once mil en el equipo masculino y más de cuatro mil en el caso del femenino.
Aforo casi completo
Para este primer encuentro de su historia, se prevé que el recinto roce el lleno técnico, dado que apenas queda un centenar de entradas por vender a apenas 30 horas del choque.
La cita será también una prueba para la organización del recinto, que ya está más rodada en conciertos, dado que tuvo el primero el 6 de septiembre pero que no ha vivido aún ningún partido.
Eso sí, el club organizó una jornada de visita para que los abonados pudieran situarse y ver dónde está situado su asiento.
Antes del encuentro, a las 19.50 horas, habrá una pequeña ceremonia inaugural conducida por el presentador valenciano Arturo Valls y que contará con la actuación del grupo francés de danza urbana Mega Unity.
Novedades
Se espera, además, que se desvele el sistema que ha escogido el club para recordar sus títulos y sus camisetas retiradas, que en la Fonteta lucían con lonas y grandes carteles en el techo del pabellón.
Ayudará al esperado lleno la trayectoria del equipo de Pedro Martínez, que ha iniciado la temporada con la conquista del título de la Supercopa el pasado domingo en Málaga en una final ante el Real Madrid y con un primer y trabajado triunfo en la Euroliga en la cancha del ASVEL Villeurbanne el pasado miércoles.
No obstante, en ese partido el físico del conjunto francés no le permitió desplegar su juego rápido y con muchos triples.
El cansancio por la temprana acumulación de partidos será uno de los obstáculos a los que tenga que hacer frente el Valencia ante un rival que jugó su primer choque europeo el martes y que se impuso como local al Real Madrid.
El conjunto que dirige Dusko Ivanovic estuvo liderado por fuera por dos de sus fichajes de esta campaña, el argentino Luca Vildoza y el estadounidense Carsen Edwadrs, y por dentro por Saliou Niang, el prometedor ala-pivot formado en el Fortitudo Bolonia, el otro equipo de la ciudad.
Rival de calidad
En la plantilla del equipo italiano destacan también jugadores como Alen Smailagic, Daniel Hackett y Matthew Morgan, además de Derrick Alston Jr., otro de sus fichajes.
El Valencia ha contado para sus tres primeros partidos con las bajas del dominicano Jean Montero, de Xabi López-Arostegui, Brancou Badio y Yankuba Sima.
Los dos últimos son los que más cerca están de regresar aunque parece aún pronto para que lo hagan. En el caso de que el técnico lo decidiera el descartado sería seguramente Nate Sestina, que ya lo fue en la Supercopa.