El nivel máximo de ruido durante el Gran Premio de España, celebrado hace dos días en el circuito Madring de Madrid, alcanzó los 88 decibelios (dB) en los alrededores de la duodécima curva, la «Monumental», según un estudio de la compañía GAES, especializada en soluciones auditivas.
Los resultados del mismo, presentados este martes, indican que el segundo umbral máximo se registró en la recta de salida y meta en IFEMA, con 79 dB, y el tercero en la recta de la calle Ribera del Sena, con 74dB.
Tres puntos del circuito Madring analizados
El estudio independiente realizado por un equipo de audioprotesistas especializados de GAES seleccionó esos tres puntos para hacer mediciones con sonómetros y analizar las necesidades de salud auditiva que pueden estar asociadas a la exposición al ruido durante este tipo de acontecimientos.
Según sus conclusiones, el nivel máximo de ruido alcanzado en la prueba (88dB) es similar al de tráfico muy intenso o al de una motocicleta a corta distancia; el segundo (79db) cercano al de una aspiradora potente o un restaurante concurrido y el tercero (74db) parecido a una conversación elevada o al sonido de una oficina o espacio concurrido.
Prevención y salud auditiva en la Fórmula 1
GAES explicó que ha querido «situar los resultados dentro de un mensaje más amplio de concienciación sobre la salud auditiva» y defendió que «cuidar la audición no significa poner límites ni renunciar» a gran parte de las experiencias que más se disfrutan socialmente, que son ruidosas por naturaleza, como conciertos, eventos deportivos o competiciones como la F1.
«Se trata de anticiparnos, conocer los niveles de exposición y adoptar medidas preventivas antes de que el daño esté hecho», indicó, a la vez que señaló tres medidas claves para cuidar la audición: la protección activa -uso de tapones protectores-, la gestión del tiempo de exposición -evitar la permanencia continuada en los puntos con mayor intensidad de decibelios- y las revisiones periódicas. Su análisis concluye que» es posible disfrutar de grandes eventos como la Fórmula 1 siempre que exista conocimiento y cultura de prevención».
GAES apuntó que los niveles registrados simplemente muestran cuánto ruido se alcanza en cada punto, «pero es imprescindible saber que el daño auditivo depende también de factores como el tiempo de exposición, la distancia y la frecuencia con la que se produce».
«Conocer cuándo, dónde y cómo nos afecta el ruido nos permite tomar medidas sencillas para cuidar nuestra audición. De este modo, una experiencia puntual no tiene por qué convertirse en una preocupación para quienes viven y desarrollan su día a día alrededor del evento», subraya.