Blanca Escribano
El Maratón Valencia Trinidad Alfonso Zurich tiene este año un hueco especial en las Fallas de València gracias a la comisión Manuel de Falla Tamarindos, que ha homenajeado la carrera y ha pasado a la historia como la más larga del mundo con 42,195 metros de longitud, simulando la misma distancia en kilómetros que el maratón.
“Esto surgió en una tormenta de ideas en el grupo de WhatsApp de presidencia de la falla. Uno de nosotros dijo: ‘oye, ¿por qué, en lugar de hacer la falla más alta, hacemos la más larga? Nos hacía ilusión unirlo al maratón, porque en València hay mucha afición y muchos falleros somos corredores”, explica a EFE el vicepresidente de la falla, Adrián Munilla, quien ha corrido nueve maratones en la ciudad.
Con esta ilusión se pusieron en contacto con Miguel March Azor, un artista fallero con 21 años de trayectoria y experiencia en Sección Especial, que comenzó a diseñar los ninots desde cero y a elaborarlos de la manera tradicional, con arcilla, cartón y madera.
“A pesar de ser un trabajo duro, ha sido divertida y me han dejado libertad de creación en todo momento; he podido probar técnicas diferentes, con pintura muy arriesgada, con una paleta de colores muy intensa y muy viva”, asegura March a EFE.
Tras lo que califican como “todo un proceso de investigación”, preguntando a la Junta Central Fallera y a periodistas especializados en cultura para confirmar que no hubiese registros de fallas más largas, comenzó el proceso de construir el monumento con el lema “World Record” en el barrio de Campanar.
Bajo este nombre, la falla se desarrolla de forma totalmente horizontal y recrea la línea de meta de la carrera. Incluye el arco final, los cronómetros y la icónica pasarela azul situada en la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
El objetivo, además, de simbolizar el sueño de que el Maratón de València logre el récord del mundo en la distancia.
“Tenemos una alfombra azul exactamente igual que la real y Valencia Ciudad del Running nos ha cedido las vallas oficiales para que forme parte de nuestra falla”, señala Munilla.
Aemás, adelanta que, para la Cremà, no les quedará «más remedio” que agrupar los ninots para poder quemarlos sin problema.

Una idea con mucho apoyo
La falla cuenta con el apoyo de algunos de los principales patrocinadores del Maratón de Valencia. Incluso tienen su presencia en forma de ninots como el de pinturas Isaval, «que pinta la línea azul tan característica que marca los 42,195 kilómetros del Maratón”, cuenta Munilla.
El empresario Juan Roig y el presidente de la Sociedad Correcaminos, Paco Borao, también dejan huella en esta falla, que une tradición fallera y cultura deportiva.
Tampoco faltan figuras como el aguador que, en vez de vasos de electrolitos, ofrece una botella de cazalla, o el que corre descalzo con la bandera de la Senyera por la gente que ya no está.
“Al final, la premisa era hacer reír y eso lo hemos conseguido, porque estamos nominados entre diez fallas al premio I+G 2026 (Ingenio y Gracia) por la Federació de Falles en Especial Ingeni i Gràcia”, concluye el artista fallero.