Carlos Pérez Gil
Serán cerca de diez jugadores del top 50 de golf mundial los que desplegarán sus palos la próxima semana en el Real Club de Campo de Villa de Madrid. Una reunión de estrellas en el Abierto de España de golf, del DP World Tour, que se ha consolidado el torneo entre las grandes citas del circuito europeo y en el menú que ofrece la capital de grandes eventos deportivos, como la Fórmula Uno, el Masters 1000 o la NFL.
Con la incógnita de si el español Jon Rahm participa o no finalmente, al depender del nacimiento de su cuarto hijo, el elenco de este año ha elevado el listón de calidad con la presencia de jugadores top y ganadores de ′majors’.
Gran presencia europea
El plantel de estrellas lo conforman los suecos Ludvig Aberg y Alex Noren, números 18 y 21, respectivamente del ránking, los ingleses Justin Rose (17) y Thyrrell Hatton (24), el irlandés Shane Lowry (39) y el danés Nicolai Højgaard (42).
Repite el estadounidense Patrick Reed (29), número uno de la clasificación del DP World Tour, la llamada ‘Race to Dubai’. También sobresalen otros coleccionistas de grandes, como el italiano Francesco Molinari y el también norteamericano Bubba Watson.
En liza estará la armada española, con figuras como el veterano Sergio García, ganador en 2002, el madrileño Eugenio Chacarra (55), el catalán David Puig o los malagueños Ángel Ayora y Ángel Hidalgo.
“Tenemos una lista impresionante de jugadores, también americanos, y esto eleva bastante la competición y el nivel del torneo», se congratula Gerard Tsobanian, el CEO de Madrid Trophy Promotion, promotora del torneo desde 2019 y también del Mutua Madrid Open de tenis.
«Le da un toque de calidad superior al año pasado”, apunta.
El interés creciente por jugar en Madrid se debe, en buena medida, a los alicientes que tiene la ciudad. Además de su atracción turística, el campo está situado muy cerca del centro de la capital, lo que hace que muchos jugadores vengan con sus familias.
Torneo muy apreciado por los jugadores
“Hemos ampliado la zona de guardería, porque cada año vienen los jugadores con su mujer y los niños”, apunta a EFE Tsobanian para ilustrar la atención a los golfistas.
A su juicio, el mimo a los jugadores es esencial. “Es importante su alojamiento, la comida, la calidad del campo… A los jugadores les está impactando Madrid como destino interesante, porque muchos vuelven porque les ha gustado al experiencia”, enumera.
“No nos deben nada y vienen aquí porque les apetece. Este es un marco de calidad, de confianza.”, añade el empresario francés de origen armenio.
Es la séptima ocasión en la que Madrid Trophy Promotion organiza el torneo madrileño -en 2020 no hubo por la pandemia-, integrado desde 1972 en el circuito europeo.
El de España está considerado el tercer abierto nacional más antiguo de Europa, con 1912 como fecha de nacimiento, tras el Abierto Británico y el de Francia.
Sin patrocinador principal
Al igual que en la pasada edición, el torneo no cuenta con un patrocinador principal, cuando, según Tsobanian, se dan las condiciones para que alguna empresa española diera el paso y complementara el nombre de un abierto nacional que se retransmite a 150 países.
El directivo asume que hay que ser paciente, como ha ocurrido con el tenis, donde también hubo unos años sin un patrocinio nominativo, y no rebajar el listón porque depreciaría la calidad del evento que reúne durante cuatro días a más de 130 golfistas.
“Hay que tener la fe y la fuerza económica de esperar que venga una empresa que valore lo que es y que está dispuesto a invertir en el torneo», argumenta.
«Si aceptamos cualquier empresa, devaluaremos el producto, y no es mi filosofía. Pasará una princesa, tendrá tendrá un flash de amor y se casará con nosotros”, presagió.
Por segundo año consecutivo, el Open de España tiene un aliciente extra, como es que da sendos billete para la edición del Masters de Augusta y del Abierto Británico de 2027.