Albert Traver
La FIFA ha ordenado eliminar toda publicidad e incluso los nombres comerciales de los once estadios NFL que albergarán partidos del Mundial 2026 en Estados Unidos. Pero en Atlanta, un gigantesco logo de Mercedes-Benz incrustado en el techo del estadio se resiste a desaparecer.
A menos 80 días para el inicio del Mundial, la limpieza de unos estadios llenos de publicidad, en su interior y en su exterior, se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza para sus responsables logísticos.
La FIFA exige esta limpieza para proteger sus marcas y los derechos exclusivos de sus patrocinadores oficiales.
De acuerdo con The New York Times, para la mayoríael principal desafío es tapar o retirar la publicidad asociada a los ‘naming rights‘ de sus techos y cubiertas. En algunos casos, ni siquiera está claro todavía cómo se cubrirá.
El ‘Lumen Field‘ de Seattle, el ‘SoFi Stadium‘ de Los Ángeles, el ‘AT&T Stadium‘ de Dallas, el ‘Lincoln Financial Field‘ o el ‘Hard Rock Stadium‘ de Miami, para citar algunos, tienen todos avisos publicitarios de sus patrocinadores en lo más alto de los estadios.
El caso Mercedes-Benz
Pero en el caso del impactante Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, en el que España jugará dos partidos de la fase de grupos, no se trata solo de un aviso que se pueda cubrir o retirar, sino de una instalación diseñada con el estadio.
La estrella de Mercedes-Benz en el techo del estadio está sobre ocho paneles entrelazados y móviles. Son los conocidos como «pétalos’, que pesan cada uno cerca de 500 toneladas. Es un techo inspirado en el óculo del antiguo Panteón romano, según información del estadio.
«Y no es solo en el techo. También están en todas las fachadas del estadio. Y no son pequeños. Son grandes. Por diseño», dijo al Times Adam Fullerton, vicepresidente de operaciones del estadio.
Tras meses de conversaciones con la FIFA para abordar el desafío de cubrir ese logo, se optó por hacer una excepción, según el Times, ante el riesgo de causar daños millonarios a la estructura del estadio.
Conflicto con los patrocinadores
El requisito de la FIFA de retirar esa publicidad no es en vano. En el caso de Atlanta, entraría en conflicto con dos de los patrocinadores oficiales del Mundial: los fabricantes surcoreanos Hyundai y Kia.
De hecho, el estadio perderá incluso su nombre (‘Mercedes-Benz Stadium’) para pasar a llamarse Atlanta Stadium. Lo mismo ocurrirá con el resto de recintos, que durante el Mundial dejarán de lado sus marcas comerciales y adoptarán el nombre de la ciudad.
Hace más de un lustro, los estadios aceptaron este requisito en los acuerdos firmados con la FIFA para albergar partidos del Mundial.
Entre más de 100 páginas de contrato, una cláusula establecía que «no habrá publicidad (…) u otra identificación comercial de ningún tipo en las gradas, marcadores, asientos, respaldos de los asientos, relojes, uniformes del personal, cercas o en cualquier otro lugar dentro, alrededor o en el espacio aéreo sobre y alrededor del estadio».
Con luna única excepción. «Aquella que sea instalada por, o bajo la dirección de, la FIFA o que esté aprobada por escrito por la FIFA».
Pero el caso de Atlanta refleja los límites de la política de borrón total de la FIFA en recintos diseñados alrededor de grandes marcas.