Azad Majumder
Junio suele ser un mes flojo para los bulliciosos mercados de camisetas de Daca, pero cada cuatro años el Mundial transforma la zona de Gulistan, cerca del Estadio Nacional de Hockey, en uno de los principales centros de venta de ropa deportiva de Bangladés.
Cientos de tiendas que habitualmente venden réplicas de equipaciones de los grandes clubes europeos se vuelcan durante el torneo en las camisetas de selecciones nacionales, impulsadas por la demanda de un país que vive el fútbol con intensidad pese a la ausencia de su equipo en el Mundial.
«En un día normal vendemos unas 150 camisetas. Pero en la antesala del Mundial, nuestras ventas diarias saltaron a unas 5.000».
«Ahora que la mayoría de los equipos populares han jugado al menos dos partidos, las ventas se han relajado a unas 3.000 al día», explicó a EFE Mohammad Shoaib, vendedor de Star Sports en el mercado Samabay Twin Tower de la capital bangladesí.
Este recinto alberga unas 800 tiendas, la mayoría dedicadas durante el Mundial a la venta de camisetas de fútbol. Al menos otros tres mercados cercanos, más conocidos por vender bienes de consumo general que ropa deportiva, se han sumado también al negocio de las equipaciones.
Durante el Mundial, miles de aficionados se reúnen ante pantallas gigantes por todo el país, incluidas universidades, vistiendo los colores de sus equipos favoritos, históricamente la Argentina de Lionel Messi y Brasil.
Nuevas aficiones
Shoaib señala que este año ha crecido la demanda de camisetas de Irán y Marruecos, que se suman a las de selecciones europeas como Alemania, España o Francia.
La llegada de Marruecos a las semifinales en el último Mundial impulsó la popularidad del equipo. Algunos aficionados bangladesíes también han mostrado su apoyo a Irán tras el reciente conflicto en Oriente Medio.
«En el pasado vendíamos sobre todo camisetas de Argentina y Brasil. Ahora otros equipos se han unido a la fiesta. La gente incluso pide la camiseta de Bangladés, aunque el equipo no esté en el Mundial. Es bueno para el negocio», afirmó el vendedor.
Las prendas que se venden en estos mercados no tienen la misma calidad que las equipaciones oficiales disponibles en centros comerciales, donde se ofrecen camisetas licenciadas de marcas globales como Adidas, Puma o Nike.
Shoaib explicó que la mayoría de los aficionados no puede permitirse las camisetas oficiales. Por ello, los comerciantes se abastecen de réplicas más baratas procedentes de fábricas locales o importadas de China. Los precios que oscilan entre los 300 y los 1.000 takas, entre 2,44 y 8,13 dólares.
Potencia exportadora
Bangladés es, sin embargo, mucho más que un mercado de réplicas baratas. El país es el segundo mayor exportador mundial de prendas de vestir. Fabrica una parte de las camisetas que visten jugadores y aficionados en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
Entre los equipos que lucen equipaciones fabricadas en Bangladés se encuentra Cabo Verde, cuyas camisetas oficiales son producidas por la empresa Garments Manufacturing and Assembling Ltd (GMA), con sede en Daca, para la marca neoyorquina Capelli Sport.
«Suministramos tanto la versión de jugador como la de aficionado», confirmó a EFE el director general de GMA, Mushtaque Ahmed Khan.
El representante del fabricante textil DBL Group, Mashook Chowdhury, indicó por su parte que su empresa es proveedora habitual de Puma, marca que viste a varias selecciones mundialistas.
«Los pedidos aumentan de forma natural durante los años de Mundial», señaló.
Bangladés exportó camisetas de punto de algodón por valor de 2.100 millones de dólares, camisetas de fibras sintéticas por 1.304 millones de dólares y prendas de punto no elaboradas con algodón por 155 millones de dólares durante los primeros nueve meses del año fiscal 2025-2026, entre julio y marzo, según la Oficina de Promoción de Exportaciones.
Mercado en crecimiento
El periodista del portal especializado Textile Today Amzad Hossain Monir aseguró que estas cifras crecerán cuando se incluyan los envíos de abril y mayo, meses en los que se despachan buena parte de los pedidos vinculados al Mundial.
«La ropa deportiva bangladesí tiene gran demanda internacional por su calidad y precio. El Mundial solo la amplifica», subrayó.
Las exportaciones de prendas confeccionadas de Bangladés alcanzaron los 39.350 millones de dólares en el año fiscal 2024-2025, según la Oficina de Promoción de Exportaciones.
Las ventas de productos de punto crecieron un 9,73 %, hasta los 21.160 millones de dólares.