Madrid, 6 sep (EFE).- La jugadora Alejandra Salazar, la más laureada de la historia del pádel, recibió este domingo un conmovedor homenaje en Madrid con motivo de su despedida de su ciudad natal y de su retirada a final de temporada, en el que se congratuló de haber aportado al crecimiento de este deporte y de haber «disfrutado del camino como una niña pequeña».
Entre lágrimas, Salazar se ganó la ovación de las casi 15.000 personas presentes en el Movistar Arena de Madrid, sede del torneo de Premier Padel, como reconocimiento a un palmarés único, que incluye siete oros mundiales y el récord de títulos de World Padel Tour (52), la liga que dio paso al actual circuito.
También ha sido la que más tiempo ha estado como número uno del ránking en diferentes etapas entre 2009 y 2022, con tres parejas distintas (Carolina Navarro, Marta Marrero y Gemma Triay).

«Con toda la pasión que le he puesto, estoy superorgullosa y feliz de ver hasta dónde ha llegado nuestro deporte (…) He aportado mi granito de arena para que el pádel esté donde merece», aseguró desde la pista central Salazar, que el próximo 31 de diciembre cumplirá 41 años, dos semanas antes de su retirada en las finales de Barcelona.
La jugadora madrileña recordó que cuando empezó a practicar el deporte de la pala apenas era conocido por la gente. «Me decían. ¿Vas a jugar al tenis? Y yo: no, al pádel. ¿Al ‘pa’ qué? Pues fíjate dónde está el ‘pa’ qué con tantísima gente», remarcó ante el numeroso público.
Adiós a Madrid en cuartos
Salazar, que cayó en cuartos de final del torneo madrileño el pasado viernes, agradeció el apoyo recibido en las 26 temporadas en las que ha competido.
«Me habéis hecho mejor con cada abrazo, con cada palabra de aliento, con cada momento, con cada risa. Y no solo mejor persona, sino mejor jugadora. He disfrutado de este camino como una niña pequeña. He querido ser siempre eso: una niña que gozaba jugando y que se divertía», proclamó la madrileña con el pabellón iluminado con las linternas de los móviles de los espectadores.
Su último mensaje fue para garantizar que siempre estará a disposición para «todo lo que el pádel necesite».

Salazar recibió un ramo de flores de manos del presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, y un retrato que le entregaron sus familiares.
El homenaje se completó con una actuación musical en la que se interpretó un popurrí de algunas de las canciones preferidas de la jugadora madrileña.